¿Comentas?

Agradecemos los comentarios que nos hacen mejorar y aceptamos las propuestas y peticiones sobre las que te gustaría leer en este blog. ¿Colaboras?

domingo, 21 de abril de 2013

Los orígenes de Roma (historia)

Eneas, el personaje que huyó de Troya junto con su padre Anquises y su hijo Ascanio, llegó a la costa del Lacio y se casó con la hija del rey, es considerado el padre de los romanos. Uno de sus descendientes fue Numitor, rey de Alba Longo, cuya hija Rea Silvia concibió de Marte a dos gémelos: Rómulo y Remo. Su tío Amulio, que ansiaba el trono para sí, los arrojó en una canasta al Tíber cuando aún eran unos recién nacidos. Sin embargo éstos se salvaron y cuenta la historia que fueron amamantados por una loba hasta que un pastor de nombre Fáustulo los encontró y decidió adoptarlos. Cuando fueron jóvenes vengaron a su abuelo destronado y, tal y como había vaticinado el Oráculo, fundaron una ciudad en la colina del Palatino: Roma. Más tarde, ambos se enzarzaron en una lucha porque Remo sobrepasó el perímetro consagrado por su hermano (pomerium), y Rómulo lo mató. Pero después del asentamiento, a los latinos les faltaban mujeres, por lo que raptaron a las sabinas, hijas de un pueblo montañoso vecino, entrando ambos pueblos en lucha y conquistando los sabinos la fortaleza romana. Las sabinas se lanzaron entre los combatientes procurando un final feliz, que llevaría a los sabinos a establecerse en el Quirinal y uniéndose desde entonces ambos pueblos.
La historiografía romana sitúa la fundación de Roma el día 21 de abril del 753 a.C. Sin embargo, se sabe que durante el siglo X a.C. ya existían allí unos primeros asentamientos, probablemente de pastores y campesinos, que, ante las crecidas regulares del río Tíber y los asaltos enemigos, buscaron refugio en aquellas colinas. En el siglo VIII a.C. ya se establece el centro político y religioso en el Capitolio. Esta comunidad se desarrolló bajo el gobierno de los reyes etruscos (que fueron siete después de Rómulo), llegados del norte. El último rey etrusco, Tarquinio el Soberbio, fue destronado en el 510 a.C. y la monarquía fue sustituida por una forma de gobierno republicana.

viernes, 12 de abril de 2013

El cine de terror (tema)

El cine de terror resulta fácilmente catalogable en cuanto su pretensión es provocar miedo o angustia en el espectador, sin que sea necesario que el mundo de ficción propuesto se ubique fuera de la experiencia ordinaria del espectador. Sin embargo, la mayoría del cine fantástico participa de la misma pretensión del cine de terror.
El cine de terror expresa preocupaciones y miedos del presente, incluso en ocasiones hay relatos que constituyen auténticas alegorías de sucesos históricos. El terror adquiere un significativo desarrollo con la llegada del sonoro, sobre todo con las películas de monstruos, es decir, de animales malignos, hombres lobo, vampiros, zombies, momias vivientes y otros seres animados que amenazan a los humanos. La oposición día/noche, la personalidad escindida, la deformación física que provoca miedo o repugnancia, diversas formas de enloquecimiento y criminalidad son los temas más recurrentes. Sin embargo, se trata de un género relegado a la serie B.
Frankenstein
De los primeros años destacan directores como James Whale (La máscara de hierro o El doctor Frankenstein) y Tod Browning (La parada de los monstruos, Drácula o Muñecos infernales).
En los años cuarenta, el agotamiento de los temas lleva a digresiones (mezclas en el argumento de diversos mitos) y a tratamientos cómicos e irónicos de escasa calidad.
En los años cincuenta destacan las obras de Jack Arnold (La mujer y el monstruo o El increíble hombre menguante) y Roger Corman (La obsesión o El cuervo).
Fuera de Estados Unidos destacan las producciones de la Hammer de los años 60, sobre todo las dirigidas por Terence Fisher (La maldición de Frankenstein o Drácula).
En las últimas décadas, el cine de terror ha evolucionado hacia el gore y el fantástico híbrido y/o con ciclos especializados. Destacan obras como La semilla del diablo o El baile de los vampiros. El tema del diablo recibe diversos tratamientos, y destacan películas como El exorcista o Carrie. Los mitos de Frankenstein y Drácula han conocido versiones modernas más fieles a los textos literarios (Drácula, de Bram Stoker o Frankenstein, de Mary Shelley) además de variaciones como Entrevista con el vampiro. Con pretensiones más comerciales se han explotado los temas del psicópata asesino, fenómenos paranormales, posesiones diabólicas, etc.
Este ciclo está compuesto por películas de bajo presupuesto y escasa calidad a cargo de directores trash, que hacen de la transgresión visual el atractivo para competir con la televisión. Son películas que se definen por la existencia de sangre, vísceras y mutilaciones; hacen del asco y la repugnancia un espectáculo y propician un espectador, mayoritariamente adolescente, fascinado por el sadismo y la mirada “pornográfica”. Destacan La matanza de Texas o Pesadilla en Elm Street.

martes, 9 de abril de 2013

Peplum (tema)

Spartacus
El peplum o cine de romanos es un género híbrido de drama y aventuras que se identifica con facilidad por estar ambientado en la antigüedad clásica griega o romana. También se incluyen historias bíblicas y relatos con héroes y animales mitológicos en ese mismo espacio, que son claramente fantásticas. Se trata de un género que se nutre de los mitos y los sucesos ejemplares de la historia y de la literatura para explotar su potencial dramático y espectacular mediante los recursos típicos de la aventura, los grandes decorados y las acciones de masas.
Arranca en los mismos orígenes del cine, pero queda formulado con las superproducciones “kolossal” del cine italiano previo a la Gran Guerra. Muy ligado a ambos se encuentra el cine bíblico.

Algunos ejemplos:
- Los últimos días de Pompeya
- Quo vadis?
- Hércules
- David y Goliat
- Espartaco, Stanley Kubrick

lunes, 8 de abril de 2013

Cine de catástrofes (tema)

Armageddon
Aunque suele ubicarse dentro de la aventura, el cine catastrófico (disaster films) es un género híbrido entre el drama y la aventura espectacular: del primero toma el tratamiento y el diseño de los personajes, de talante realista; de la segunda toma la acción dramática, los espacios y los elementos exóticos que desencadenan el conflicto.
En la medida en que estos sucesos son ficticios cabe considerarlo como una especialización dentro del cine fantástico. Predominan los casos en que el desastre tiene su origen en un fenómeno de la naturaleza de carácter excepcional, pero también hay ocasiones en que el azar se une con la irresponsabilidad humana, habitualmente debida al deseo de poder o enriquecimiento.
Este tipo de películas abundan en épocas históricas de crisis o incertidumbre.
El esquema narrativo suele repetirse: un pequeño y representativo grupo humano se enfrenta a la aparición de un fenómeno que va adquiriendo mayor tamaño; se producen disensiones, las autoridades no actúan o no pueden hacerlo, y surge el héroe; tras diversas peripecias se logra dominar la situación, aunque se producen víctimas, alguna de las cuales es alguien cercano al héroe.

Algunos ejemplos:
- Huracán sobre la isla, John Ford
- Twister
- Armageddon, Michael Bay
- Titanic, James Cameron
- La tormenta perfecta
- Independence Day
- Mars Attacks!, Tim Burton

sábado, 6 de abril de 2013

El cine bélico (tema)

El puente sobre el río Kwai
El cine bélico es un género cuyo devenir está en relación con las experiencias de la guerra que existen en la sociedad. Se puede ubicar dentro de un género más amplio que es el cine histórico, pero dado que es un género que trata el tema de la vida, la muerte y la supervivencia, se sitúa dentro del drama.
Las películas bélicas suelen reflejar la ideología dominante del momento en que se realizan, estar teñidas de sentimientos patrióticos o nacionalistas o servir de instrumento propagandístico.
La denuncia de la violencia se lleva a cabo mediante la rigurosa reconstrucción, sin apenas comentarios, o adopta la ambigüedad del espectáculo.
Las historias bélicas tienen componentes básicos del cine de cualquier época o estilo: recrean experiencias radicales, ofrecen secuencias de acción, están vertebradas por la intriga del resultado final, combinan la historia personal con la de las masas y muestran espacios variados.
Prácticamente todas las grandes guerras de la edad contemporánea tienen su filmografía, aunque debido al peso de cine norteamericano en el mundo, hay mayor memoria de aquellas en las que ha participado el ejército estadounidense.

Algunos ejemplos de cine bélico:
- Cuatro de infantería
- Adiós a las armas
- Germania, anno zero, Roberto Rossellini
- Senderos de gloria, Stanley Kubrick
- El puente sobre el río Kwai
- ¿Vencedores o vencidos?
- Johnny cogió su fusil
- El regreso
- Apocalypse Now, Francis Ford Coppola
- Las bicicletas son para el verano